Manuel Villena Lázaro
Sr. Presidente de Gobierno:
Por no extenderme en demasía me limitaré a exponer muy brevemente mi caso. Hace algún tiempo un insolidario y especulador del suelo me vendió un piso, haciéndome ver que era un espléndido negocio. A lo largo de este tiempo mis circunstancias económicas, como las de tantos ciudadanos, han sufrido, nunca mejor dicho, un notabilísimo cambio. Es por ello que no he podido hacer frente a los últimos pagos acordados. Ante esta situación el especulador, haciendo gala del más absoluto egoísmo e insolidaridad, acudió a los tribunales de justicia y éstos han dictado una sentencia que no me es favorable. Dicha sentencia, considero en mi fuero interno, atenta contra mi dignidad e intereses.
Viendo la actitud que los nacionalistas catalanes (incluido el Sr. Montilla militante de PSC) ante la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto Catalán y su complaciente ofrecimiento de desarrollar los aspectos declarados no constitucionales con leyes que se saltarían a la torera dicha sentencia, quisiera solicitarle haga lo mismo en mi caso, pues no estoy, en absoluto, de acuerdo con la sentencia que atenta, como dije anteriormente, contra mis intereses y dignidad.
Apelando a su complacencia y talante espero se tome mi caso con el mismo interés que el caso del Estatuto Catalán.
Agradecido por su atención muy respetuosamente le saludo.