El Gobierno de España ha constatado a las 10 horas de esta mañana, último plazo establecido, la negativa del presidente de la Generalitat de Cataluña a atender al requerimiento que le fue remitido el pasado 11 de octubre y en el que se le reclamaba que informara de forma clara y precisa si alguna autoridad de Cataluña había procedido a declarar la independencia de esa Comunidad Autónoma y se le instaba a restituir el orden constitucional alterado.
Redacción. Hay que leer más que nunca entre líneas. El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha respondido a Mariano Rajoy sin moverse de sus posiciones y con la advertencia de reactivar la independencia de Cataluña si, como se prevé, el Gobierno suspende la autonomía de Cataluña. "Si el Gobierno del Estado persiste en impedir el diálogo y continuar la represión, el Parlament podrá proceder, si lo estima oportuno, a votar la declaración formal de la independencia que no votó el 10 de octubre", finaliza la carta.
La Lupa. Pasando por encima de la ley y de la división de los tres poderes. Podemos ha calificado hoy a los líderes de la ANC, Jordi Sànchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, de "presos políticos" y ha exigido su inmediata puesta en libertad, después de que la juez de la Audiencia NacionalCarmen Lamela les enviara ayer a prisión por un delito de sedición por entorpecer las labores de la Guardia Civil y acosar durante horas a los agentes, encerrados en la Consejería de Economía. "Es una auténtica vergüenza que existan presos políticos en el siglo XXI", ha criticado la portavoz de Podemos en el Congreso, Irene Montero
La Lupa. Larga y mas largas con llamada a la negociación. Esa es la carta de Puigdemond a Rajoy. En defenitiva, más tomadura de pelo al Estado. El presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont, ha respondido dos horas antes de que se le cumpliera el plazo al requerimiento del Gobierno de Mariano Rajoy que activó el artículo 155 de la Constitución.
Alberto Buela (*) En esta vocación de escribir regularmente sobre los acontecimientos que se suceden casi a diario siempre se corre el riesgo de abrir la boca antes de tiempo. Y esto es lo que les sucedió a mis dos amigos Luis María Bandieri y a Alain de Benoist. A propósito de lo que ocurre en Cataluña, Luis María escribió un artículo estupendo, como todo lo suyo, sobre la relación entre legalidad y legitimidad. Y Alain realizó un reportaje sobre el mismo tema, y siguiendo a Carl Schmitt, realizó la misma distinción.
Luis Losada Pescador El requerimiento de Moncloa es una especie de tregua de la Hispanidad en una especie de independencia en diferido y un simulacro de firmeza por parte del Estado. Un ajedrez gallego para un mundo sensible que repele los muertos y la violencia retransmitida por esas televisiones portátiles que todos llevamos en el bolsillo.
Miguel Massanet Bosch. Lo que es evidente, señores, es que el tiempo de las esperas, de la transigencia, de soportar las impertinencias y de los desafíos por parte del soberanismo catalán, con la semi-declaración, con el estrambote absurdo de su posterior suspensión, formulada por el señor Puigdemón, en el Parlamento de Cataluña, más a modo de burla que como medida de dar tiempo para posible conversaciones, encuentros o diálogos con los que ha pretendido cubrir semejante boutade para ganar tiempo, se ha terminado.
El Gobierno ha dado un plazo de cinco días, hasta las 10.00 horas del lunes 16 de octubre, al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que dé una primera respuesta al requerimiento que le ha lanzado el Consejo de Ministros y aclare si considera declarada o no la independencia de Cataluña, según han confirmado fuentes gubernamentales.
Rajoy aclara que lo que tenga que hacer será por decisión del presidente catalán y no por él. En su compareciencia en el Congreso el presidente del Gobierno se remonta a 2012, año en el que cree que comenzó la deriva independentista. Rememora la reunión que mantuvo con el ex president Artur Mas, quien le hizo "aquella creativa invitación al diálogo: o referéndum o referéndum". "Tienen los votos necesarios para gobernar, pero no para liquidar su propio estatuto de autonomía", refiriéndose ahora a la mayoría parlamentaria del bloque independentista en el Parlament.