El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se puso el disfraz de moralista para recordar a su homólogo polaco, Lech Kaczynski, que es una cuestión "moral y de honestidad" extraer las consecuencias de haber firmado el Tratado de Lisboa y cumplir los compromisos. Sarkozy, desde hoy presidente de turno del Consejo Europeo, se mostró no obstante convencido de que Kaczynski terminará ratificando el texto.
En una entrevista al diario 'Dziennin', el presidente de Polonia ha declarado que la firma del Tratado para su ratificación --después de haber sido aprobado por las dos Cámaras del Parlamento--, "no tiene sentido ahora".