Miguel Massanet Bosch. Durante mucho tiempo los separatistas y soberanistas catalanes han pretendido presentar sus intentos de conseguir la independencia, desde el punto de vista de reclamaciones basadas en la voluntad mayoritaria de un pueblo pacífico, víctima de la injusticia del resto de los españoles, que daba a España más de lo que venía recibiendo de ella y maltratado por los distintos gobiernos de la democracia. Uno de los argumentos más manidos usados por sus líderes, ha sido el de que sus reclamaciones, peticiones, manifestaciones, convocatoria de multitudes y quejas de los catalanes se habían venido realizando de una forma ordenada, no violenta, pacífica y podríamos decir que familiar.
MANUEL PARRA CELAYA Caos al atardecer: no, no es un título de película, sino la realidad que vive Cataluña desde que el pasado lunes se comunicó la sentencia de los enjuiciados del procés. Si algún periodista original tituló la noche de los transistores a las horas que sucedieron tras aquel extraño 23F, ahora se podría decir otro tanto, solo que sustituyendo aquella tecnología ya desfasada por televisores y móviles con wasap, que tienen la virtud de retransmitirnos en directo los incidentes cotidianos, causados por los CDR y sus mentores; estos, por cierto - como el inefable Guardiola, que pone voz a las consignas como buen entrenador- contemplan el resultado de sus soflamas plácida y alegremente, desde cómodos sillones.
Miguel Massanet Bosch. No vamos a entrar en la compleja sentencia dada a conocer este lunes por el TS, por aquello de que “Doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabrán responder” cuyo origen se encuentra en la Doctrina Cristiana, nombre del catecismo del padre Astete (1537-1601) y es evidente que, una sentencia de casi 500 folios, puede tener mucho que analizar, poco que rectificar (dada la solvencia de los magistrados del TS que la han redactado) y el grave peligro de tener la intención, muy peligrosa, de intentar meter cuñas de propia cosecha en un documento que, a juicio de juristas y expertos en la materia se ha elaborado con suma prudencia, exquisito respeto por la Ley y con la pretensión de que resista inconmovible cualquier recurso que pudiera hacerse, por la defensa de los condenados, ante el TC y el tribunal Europeo de Defensa de los Derechos Humano
Miguel Massanet Bosch. Cuando se producen sucesos de una magnitud política tan grave, como los que han tenido lugar en el Parlament catalán en estos últimos días, inquieta a los ciudadanos que, el Gobierno de la nación española, se limite a pronunciar frases como la del señor Grande Marlaska, ministro de Interior, expresando “preocupación” a causa de que, la máxima autoridad del Estado en Cataluña, se dedique a poner en cuestión la detención de presuntos terroristas, pida la amnistía para los presos os en el TS y siga en sus trece en cuanto a los intentos de seguir promocionando, desde su puesto de Presidente de la Generalitat, el intento de conseguir la separación de Cataluña de España.
Luis Losada Pescador. Bastó colocar contra las cuerdas a los catalanistas para que mostraran su peor rostro. La detención de los activistas de la nueva Terra Lliure incendió los ánimos de los parlamentarios independentistas. Gritaron “libertad” para los CDR encarcelados. Y eso que los que se decidieron a colaborar reconocieron que tenían explosivos para volar infraestructuras como torres de alta tensión. La investigación de los últimos 15 meses revela un “alto nivel de profesionalización”, manuales para la elaboración de explosivos y pruebas piloto en una cantera abandonada. “Pretendían materializar la república catalana por cualquier vía, incluida la violenta”, concluye el auto del juez García Castellón.
Luis Losada Pescador. Se acabó la broma. La Junta Electoral Central pierde la paciencia ante las burlas del ¡presidente1 catalán Kim Torra. Su respuesta adolescente al requerimiento de la Junta provoca un ultimátum: o abandona la burla o se enfrenta a la inhabilitación.
Manuel Parra Celaya. Con apenas un mes de diferencia, he tenido la oportunidad de subir dos veces al macizo de Montserrat, diz que feudo cerrado del más radical nacionalismo catalán; por allí había andado nada menos que Quim Torras, en fechas navideñas y, al parecer, acogido a la penitencia de la frugalidad en el yantar por solidaridad con lo que llamaron los medios una huelga de hambre de los políticos presos
Javier Navascués Pérez. Inma Alcolea es Mossa de escuadra. En esta entrevista, a tumba abierta, denuncia el calvario que lleva sufriendo durante estos 24 meses, inmersa en un expediente con todo tipo de vejaciones, amenazas, insultos, señalamientos. Sufre un expediente completamente desproporcionado que solo demuestra la persecución y el acoso a la que están sometidos los Mossos no independentistas. No solo la persiguen a ella, que decidió hacerse pública, a raíz de ser señalada un 28 de Enero de 2018 por parte de uno de los portavoces de la independencia, en redes sociales, sino que también están perseguidos por parte de los Asuntos Internos de los Mozos de Escuadra que dirige un político del PDECAT, otros agentes leales a España y no separatistas.
Javier Navascués Pérez. Sigue efervescente en Cataluña la eterna dicotomía entre el seny y la rauxa de la deriva separatista. La historia interminable del viaje a Ítaca sigue su curso en una tediosa espiral, la fractura social es evidente y la incertidumbre del proceso también. ¿Se ha calmado todo por momentos? ¿O por el contrario nada es lo que parece? Salvador Sostres, un catalán muy crítico con el proceso, en esta entrevista intenta solucionar el gran rompecabezas que es la política catalana.
Miguel Massanet Bosch. Siguen los ataques al Rey. Hoy mismo en Olot (Gerona) una asociación de independentistas, la Asamblea de Artistas de la Garrotxa, ha instalado altavoces dentro del alcantarillado de la ciudad desde los que se emite, continuamente, el discurso del Rey de la noche del 3 de octubre del 2017, junto a un discurso de Rajoy y el sonido de las cargas policiales en los colegios electorales, abiertos contraviniendo las órdenes del TC y del mismo TSJC, que los prohibieron expresamente.