MONSEÑOR D. JOSÉ COBO CANO
Arzobispado de Madrid
Calle Bailén, 8. 28013 Madrid, España.
Excelentísimo y Reverendísimo Señor:
Me dirijo a V.E. con enorme preocupación y alarma ante noticias como la que publica el Diario.es (1), el día 26 de marzo, en la cual asegura que "El ministro Bolaños se reunió el 25 de febrero en Roma con el secretario de Estado Parolin para desbloquear una negociación, cerrada días después con el cardenal Cobo, y que establece que los benedictinos seguirán en el Valle y que la Iglesia participará en el concurso internacional para modificar parte del interior del templo, que no será desacralizado". “durante una reunión que tuvo lugar el pasado 25 de febrero en el palacio de la Terzia Logia, y que sirvió para que Gobierno y Santa Sede rubricaran un acuerdo que permitió la salida del prior Cantera,(2) la permanencia de los benedictinos en la basílica (que no será desacralizada) y la resignificación del complejo, que permitirá ‘intervenciones’ en el vestíbulo, el atrio, la nave desocupada y la cúpula del templo.”
MANUEL PARRA CELAYA. Decir que Pedro Sánchez tiene manía a la Orden Benedictina sería una exageración, aun contando con su laicismo confeso; afirmar que tiene entre ceja y ceja a la Comunidad del Valle de los Caídos es una obviedad. En ocasiones, nos da la impresión de verle repetir el gesto de los matones de tres al cuarto, señalándose sus ojos y volviendo los dedos hacia el adversario en señal de que no se va a olvidar de su cara y que se vaya preparando para la que le va a caer encima. Los motivos del agravio vienen de antiguo y de herencia: concretamente de la época de su antecesor en el cargo y en las intenciones, Rodríguez Zapatero, quien se había propuesto cerrar la Basílica y evitar su culto público; la pobre excusa fue una supuesta peligrosidad en el edificio, que se saldó con el deterioro de la imagen de la Piedad del dintel de acceso al templo, sometida a una chapuza de restauración que costó Dios y ayuda remediar.
Manuel Parra Celaya. Hace por lo menos tres o cuatro años que no visito el Valle de los Caídos; mi intención de volver en este 2020 se vino abajo por las limitaciones en los desplazamientos causadas por la pandemia del otro virus, el del Covid 19, que ataca a los cuerpos pero no a las almas, algunas de las cuales están bastante socavadas por el odio. Tal como están las cosas, espero -y, a la vez, temo- la oportunidad de repetir lo que, para mí y para muchísimos españoles de bien, es una especie de peregrinación interior, a la vez que un rendir cuentas ante la historia.
Luis Gómez, pb. Cualquier persona, con una formación clásica, sabe que la obligación de obedecer a la ley civil tiene algunas limitaciones. La ley positiva tiene que adecuarse a la ley natural y a la razón. Una ley que ordena actos inmorales es injusta. Un cristiano o cualquier persona que actúe conforme a una conciencia recta, por obligación moral, debe desobedecerla y batallar contra ella. Esta desobediencia puede llegar a la insurrección si el poder político, ejercido de una forma totalitaria al unir poder gubernativo, legislativo y judicial bajo el dominio de un partido político, llega incluso a someter la investigación histórica a su criterio ideológico.
Laureano Benítez Grande-Caballero. Caídos de España, huesos de patriotas esparcidos por valles y cañadas, por páramos y estepas, por ríos caudalosos, por pedregales inhóspitos, por ariscos roquedos, por mares abisales, por fortalezas inexpugnables, por ciudades imperiales y selvas procelosas. Numantinos y saguntinos de raza, cántabros de pura cepa, pueblos irreductibles que resistieron Césares y Augustos, que protagonizaron Covadongas, que arrollaron a la morisma en Navas de Tolosa y en Salados, que engendraron el heroísmo patriótico de los comuneros que reivindicaron Castilla ante la rapiña flamenca.
Caídos por España, que empaparon de sangre Lepantos y Trafalgares, Rocrois y Bailenes… sangre que explotó un 2 de mayo contra la gabachería masónica, dirigida heroicamente en el Parque de Monteleón por Daoíz y Velarde.
"El Papa Francisco, bajo cuyo pontificado se ha producido el mayor cisma y apostasía de los últimos tiempos, y la politización de la Iglesia con su simpatía declarada por los regímenes de izquierdas, harán que la jerarquía eclesiástica siga cediendo hasta la indignidad... Y seguirán cediendo. El Gobierno tiene más fe en sus ideas que ustedes en las suyas. ¿Aún no saben que esto no es un asunto político, sino una cuestión de odio? ¿Siguen dispuestos a negociar bajo estas circunstancias? Los predecesores de este Gobierno que asesinaron en España a trece obispos, siete mil religiosos e innumerables laicos a causa de su fe no hace muchos años, pretenden ahora reescribir toda la historia y dinamitar todo recuerdo de sus fechorías precisamente en la propia basílica del Valle de los Caídos para más inri".
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) pretende que los monjes benedictinos que residen en la abadía del Valle de los Caídos abandonen el lugar, puesto que, dicen, el convenio entre el Estado y la congregación religiosa, que regulaba desde 1958 la presencia de los monjes, no ha sido renovado. Desde la ARMH dicen que la comunidad benedictina «debería haber abandonado el Valle de los Caídos el pasado 1 de octubre, último día de vigencia del convenio que les autorizaba a residir en ella y gestionar sus instalaciones».
Francisco Torres García.- No soy lector habitual de Vida Nueva, no me gusta su planteamiento y por tanto me interesan poco sus contenidos. Normalmente no abro los enlaces que me envían alguno de sus lectores, no estoy en su onda. Sin embargo he tenido que prestar atención a una entrevista realizada hace unos días al Secretario General del Episcopado y obispo auxiliar de Valladolid don Luis Arguello. Quien por cierto debería aclarar si el joven retratado en un acto del PCE cerca de Santiago Carrillo es él o se trata de un fake news de la red.
En relación con el incorrecto titular y la noticia que ha aparecido en algún periódico digital (eldiario.es) sobre la postura de esta Abadía benedictina, debemos hacer las siguientes puntualizaciones:
1º.- Esta Abadía no ha desacatado, en modo alguno, ninguna Sentencia del Tribunal Supremo; en primer lugar, porque todavía no ha sido dictada en el procedimiento en el que esta Abadía es parte y, en segundo lugar, porque lo recurrido ante el Tribunal Supremo es un Acuerdo del Consejo de Ministros que reconoce, expresamente, necesitar de la autorización eclesiástica para proceder a la ejecución de dicho Acuerdo y, desde luego, el Tribunal Supremo no puede modificar el contenido del acto recurrido.
El Coronel Lorenzo Fernández Navarro de los Paños y Álvarez de Miranda ya fue arrestado y destituido hace unos años por elaborar un informe contrario a la Ley de la Memoria Histórica. En esta ocasión nos habla de la actualidad en torno a esta inicua ley y a la exhumación de los restos del Generalísimo Franco.